No dejes que tu crítico interior secuestre tu cerebro y te absorba en un vórtice de negatividad. Muchos de nosotros sufrimos innecesariamente rumiando o repitiendo pensamientos negativos. El hábito se origina en lo que los neurocientíficos llaman la Red de Modo por Defecto (DMN)** o lo que los escritores de ciencia popular llaman la red de la imaginación.

¿Por qué tendemos a repetir los pensamientos negativos en lugar de los positivos? El cerebro está conectado con un sesgo de negatividad. Para sobrevivir, nuestros antepasados tenían que estar muy atentos a todo lo que pudiera suponer una amenaza para el entorno.

Ese sesgo puede habernos servido cuando éramos cazadores hace 120.000 años. En los tiempos modernos, sin embargo, suele provocar fijaciones poco saludables. En el proceso se libera una cascada de hormonas del estrés. Cuando el estrés aparece de forma crónica, puede tener un efecto devastador en nuestra salud.

La buena noticia es que podemos contrarrestar este hábito tan arraigado. Podemos evitar que se apodere de nuestros pensamientos. La práctica de la atención plena actúa como antídoto; desarrolla las vías neuronales que conducen a la resiliencia y al equilibrio emocional.

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Con atención a los tuyos,

Fanny 🙂 .

 

** mi artículo fue publicado en la revista Brain. Haga clic en el siguiente enlace si desea acceder a él.

https://www.brainzmagazine.com/post/tools-to-develop-your-mental-muscle-and-defeat-your-inner-critic