NeuroTip: La atención se puede entrenar

¿Alguna vez te has sentado a hacer algo importante y, de repente, te has dado cuenta de que estabas mirando el móvil, respondiendo a un correo electrónico o pensando en algo que no tenía nada que ver?
 
Nos pasa a todos.
 
Tu atención no es un interruptor que esté «encendido» o «apagado». Se dirige hacia aquello que te resulta interesante, urgente, familiar o que te despierta emociones.
 
¿La buena noticia? La atención se puede entrenar.
 
Prueba hoy mismo este sencillo experimento:
 
Elige una actividad cotidiana —tomarte un café, ducharte o ir andando hasta el coche— y dedícale toda tu atención durante un minuto.
 
Si te estás tomando un café:
Fíjate en el aroma antes de dar un sorbo. Siente el calor de la taza entre tus manos. Da un sorbo y fíjate en la temperatura, el sabor y la textura. Siente tus pies sobre el suelo. Fíjate en la superficie que hay debajo de tu mano al volver a dejar la taza sobre la mesa.
 
Si te estás duchando:
Fíjate en la temperatura del agua al entrar en contacto con tu piel. Siente cómo el agua recorre tus hombros y baja por tu espalda. Fíjate en el aroma de tu jabón o champú. Escucha el sonido del agua. Siente tus pies contra el suelo.
 
Si vas andando hasta tu coche:
Siente cómo tus pies entran en contacto con el suelo. Fíjate en el movimiento de tus piernas y brazos. Siente el aire sobre tu piel. Mira a tu alrededor y fíjate en los colores, las formas o el movimiento que te rodea. Presta atención a los sonidos que normalmente ignoras.
 
Cuando tu atención se distraiga, vuelve a centrarla con delicadeza en lo que estás haciendo.
 
Le estás dando a tu cerebro un poco de práctica para volver al momento presente.
 
Y esa es una habilidad que merece la pena potenciar.
 
Atentamente,
Fanny
🙏😊